Aspecto

Como los labradoodles europeos no tienen un estándar unitario, la mayoría son auténticas sorpresas a nivel de aspecto y carácter. Son perros entre medianos y grandes, ya que son fruto de la unión de caniches grandes y labradores. En generaciones posteriores también han nacido ejemplares más ligeros del cruce con caniches pequeños. Estos son aún menos uniformes que la primera generación. Las variantes cromáticas son variadas: desde crema hasta negro, (casi) todo es posible. Lo mismo pasa con la estructura del pelo: el perro labradoodle puede tenerlo largo o corto, suave o áspero y rizado o liso. El aspecto ideal del labradoodle recuerda a un osito de peluche.

Historia

La historia del labradoodle constituye simultáneamente el inicio de otras razas híbridas, como el golden doodle o el maltipoo. El origen de todas estas crías de perros híbridos no reconocidos por las grandes asociaciones fue la idea de fusionar la esencia del caniche con propiedades de otras razas. El inicio lo marcó el labradoodle en 1988. Wally Conron quería un perro lazarillo que no soltara pelo para la Royal Guide Dog Association of Australia. El cruce entre el labrador, establecido como perro de terapia, con el caniche, que no soltaba pelo, podía conceder a los ciegos alérgicos la fortuna de tener un acompañante de cuatro patas.

El propio Conron ha sido muy crítico recientemente con las consecuencias de su idea inicial, subrayando que había originado muchos problemas a raíz de ella. Uno de ellos es que muchos pretenden ganar dinero con esta raza de diseño sin tener los conocimientos necesarios. Hoy día, esto se traduce en muchos perros enfermos y sin un carácter consolidado. No obstante, actualmente se están tomando medidas para profesionalizar la cría del labradoodle. El Continental Kennel Club estadounidense ha reconocido el labradoodle australiano como raza independiente. En Europa aún estamos lejos de eso y, por este motivo, no se puede comprar un labradoodle con documentación. Al final del artículo te ofrecemos consejos sobre criadores del perro labradoodle.

Carácter

En general, el perro labradoodle no solo parece alegre, sino que también lo es. Sin embargo, su comportamiento solo se puede predecir hasta cierto punto, ya que hay dos razas implicadas. Con frecuencia, los labradoodles son mimosos, sociales y buenos perros familiares, siempre que hagan suficiente ejercicio. Al fin y al cabo, tanto el caniche como el labrador retriever provienen de razas de perros de caza. Un labradoodle con un carácter consolidado solo se consigue de un criador serio. Muchos que solo están por el dinero, pero que se ahorran los gastos y esfuerzos que conllevan los animales de cría acreditados, así como los conocimientos de la cría canina, compran cachorros de dudoso comportamiento. Estos déficits pueden proceder de los padres, que no se han sometido a pruebas de conducta, o de una impronta insuficiente. Estos perros pueden presentar un carácter miedoso o agresivo.

Tamaños

El labradoodle no es de raza pura sino un cruce o perro de diseño. Por ello hay más variaciones en su aspecto y tamaño que, por ejemplo, en el caso de razas más antiguas como el border collie o el cocker spaniel.

Todo depende de la raza de los padres, o en última instancia, al tamaño del caniche en la primera generación de cruces. Esto se debe a que hay 3 tamaños de caniche: enano, mediano y grande o estándar.

El labradoodle grande o estándar puede llegar a pesar hasta 30 kilos, mientras que el mediano puede pesar entre 13 y 20 kilos y el pequeño solo entre 6 y 11 kilos. El caniche enano es demasiado pequeño, así que no puede cruzarse para crear un labradoodle.

Colores

Debido a la ausencia de un estándar oficial de la raza, no existen limitaciones sobre los colores permitidos y los que no. Algunas de las posibilidades son: el rojo, el negro, el crema, el café, el chocolate, el azul, el gris o el tiza, existiendo muchas más. De hecho, es posible encontrar un labradoodle blanco, negro o manchado.